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¿Qué es la parada cardiaca súbita? La parada cardiaca súbita se produce cuando el corazón ya no es capaz de bombear sangre al cerebro y al resto del cuerpo. Normalmente se produce cuando los impulsos eléctricos del corazón afectado se vuelven rápidos (taquicardia ventricular) o caóticos (fibrilación ventricular) o ambos. En la mayoría de los casos, no hay síntomas ni se observa ningún signo de advertencia.
Datos sobre la parada cardiaca súbita
- La parada cardiaca súbita es la causa de muerte de miles de personas al año. Cada
año mueren más de 400.000 personas solamente en Europa y 325.000 en Estados Unidos.
- Esto supone un gasto de 22.000 millones de euros en asistencia sanitaria combinada sólo
en los principales países europeos. (Frost & Sullivan, 2007)
- El 95% de las víctimas de parada cardiaca súbita mueren antes de llegar al hospital.
- La mayoría de las víctimas de parada cardiaca súbita mueren por falta de
asistencia inmediata.
- La posibilidad de sobrevivir se reduce en un 7-10% cada minuto que pasa si no se aplica ningún
tratamiento.
- El tiempo de respuesta medio de una ambulancia es de 8 a 13 minutos en la mayoría de
los países.
- En el 80% de los casos, la parada cardiaca súbita se produce por un ritmo cardíaco
rápido y caótico (fibrilación ventricular).
- Este ritmo rápido sólo se puede detener mediante un electrochoque interno o externo
(desfibrilación). En algunas ocasiones es necesario más de un electrochoque.
- Se prevé que para el 2020, hasta el 40% de todas las muertes estarán relacionadas
con enfermedades cardiacas.
(Organización Mundial de la Salud)
Personas en riesgo La parada cardiaca súbita puede afectar a personas de cualquier edad, sexo, raza e incluso
a los que parecen gozar de buena salud, como se ha demostrado en el caso de atletas profesionales
de todo el mundo. No se identifican muchos de los pacientes que podrían estar en riesgo,
ni se les realiza un escáner o se les ofrece opciones para el tratamiento médico.
Causas de la parada cardiaca súbita
La parada cardiaca súbita puede producirse por algunos incidentes como:
- Parada respiratoria
- Ahogamiento
- Traumatismo
- Descarga eléctrica
- Estrés
- Drogas
- Cambios emocionales repentinos
- Actividad física excesiva
Diagnóstico y tratamiento: desfibriladores externos automáticos
La parada cardiaca súbita es una enfermedad que se puede tratar y no tiene por qué conducir
a la muerte súbita. Cuando alguien sufre una parada cardiaca súbita, puede encontrarse
bien y al minuto sufrir un síncope sin previo aviso. Sin una intervención inmediata,
la víctima casi siempre muere. Cuando alguien sufre una parada cardiaca súbita, queda
inconsciente repentinamente, se detiene la respiración normal y no muestra signos de vida.
Cuando alguien sufre un síncope por parada cardiaca súbita, resulta esencial utilizar
un desfibrilador externo automático (DAE) y proceder inmediatamente a la reanimación
cardiopulmonar para tener cualquier posibilidad de salvar la vida.
Una desfibrilación a tiempo con un DAE es un eslabón importantísimo en la
cadena de supervivencia, ya que el tiempo que transcurre desde el momento en que la víctima
sufre el síncope hasta que se aplica la desfibrilación es primordial para sobrevivir
a una parada cardiaca súbita. Para los pacientes con fibrilación ventricular, los
estudios realizados hasta ahora demuestran que si se aplica una desfibrilación a tiempo
en el primer minuto, las probabilidades de que la víctima salve la vida son del 90%. Transcurrido
ese tiempo, el índice de supervivencia cae un 7-10% cada minuto que pasa.
Un DAE es un dispositivo electrónico portátil que diagnostica automáticamente
en un paciente las arritmias cardiacas con peligro potencial de muerte causadas por la fibrilación
ventricular y la taquicardia ventricular. Permite tratar al paciente mediante la desfibrilación,
que consiste en aplicar una terapia eléctrica que detiene la arritmia, permitiendo al corazón
restablecer un ritmo eficaz.
Una de las causas más comunes de muerte en las víctimas de parada cardiaca súbita
es que las personas que se encuentran a su lado dudan en llamar al número de emergencias,
realizar una reanimación cardiopulmonar y utilizar un DAE inmediatamente. Para salvar una
vida, es necesario implicarse. Si actúa sólo conseguirá ayudar. No
hacer nada es la peor opción.
Testimonios de supervivientes de parada cardiaca súbita
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Un viernes 25 de julio, un jugador de golf de 65 años sufrió un
síncope mientras terminaba el hoyo 13 en el campo de golf de Hornby Glen en EE.UU. Por
suerte para McEwan, el doctor Dan Honsinger, médico interno de McMaster Medical School
que trabaja actualmente en Urgencias del Credit Valley Hospital, se encontraba en el punto de
salida del hoyo 13 y presenció el síncope. Junto con su compañero de juego
Kyle Stumpf, bombero voluntario de Holland Landing, corrió al césped e inició inmediatamente
una reanimación cardiopulmonar. Llamaron a emergencias y a la tienda Pro Shop para que
trajeran el DAE al hoyo 13. Calcularon que estaría allí en unos tres minutos. Se
le aplicaron dos electrochoques con el DAE. Cuando la ambulancia llegó después del
segundo choque, el paciente tenía pulso y respiraba de manera autónoma.
http://www.independentfreepress.com/news/article/53851
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Es la vigésima vez que ocurre en el aeropuerto Phoenix Sky Harbor (PHX).
Un desfibrilador externo automático (DAE), en manos de una persona con conocimiento de
causa, ha salvado una vida. Ocurrió el 18 de julio cuando un anciano de 73 años
de viaje a California sufrió un síncope en una sala de descanso. Una pareja de pasajeros
realizó una reanimación cardiopulmonar mientras un representante del servicio al
cliente de US Airways consiguió traer un DAE. Los pasajeros aplicaron cinco electrochoques
al anciano y consiguieron restablecer el latido de su corazón. La policía del aeropuerto
de Phoenix metió al paciente en una ambulancia y lo llevó al hospital. Podía
respirar por sí solo, estaba despierto y hablaba con el personal de la ambulancia.
http://news.cheapflights.com/airlines/2008/08/in-phoenix-anot.html
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El 31 de julio, un regatista de 83 años sufrió un ataque cardiaco
a bordo de su yate en el varadero de Billings Diesel & Marine en Stonington, EE.UU. Su corazón
dejó de latir y, a todos los efectos, estaba muerto, comenta Juliee Reed. Sólo pudo
ser tratado con un desfibrilador, un dispositivo que aplica un electrochoque a un corazón
que ha dejado de latir.
http://ellsworthmaine.com/site/index.php?option=com_content&task=view&id=16130&Itemid=31
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Cassandra Pope, de 33 años, sufrió una parada cardiaca súbita
el 23 de octubre de 2007. Salvó la vida gracias a un DAE, un pequeño dispositivo
fácil de usar, que analiza el ritmo cardiaco y, si es necesario, aplica un electrochoque
para restablecer el latido del corazón de una víctima de parada cardiaca. El DAE
se encontraba en el maletero del coche patrulla de Matt Holloway, ayudante del sheriff del condado
de Madison (EE.UU), cuando Travis llamó desesperado al número de emergencias a la
1:30 de la madrugada el 23 de octubre. Holloway llegó a la casa de la víctima poco
antes que la ambulancia. Comenzó a hacerle una reanimación cardiopulmonar. “La
señora del número de emergencias me dijo que siguiera haciendo la reanimación,
que una ambulancia ya estaba en camino”, comenta Travis, de 31 años. Realmente estaba
muerta cuando llegó el sheriff, la reanimación cardiopulmonar no estaba surtiendo
efecto así que tuvo que aplicarle cuatro electrochoques y por fin recobró un débil
pulso.
http://www.al.com/news/huntsvilletimes/index.ssf?/base/news/1217495719206060.xml&coll= 1 |